3/06/2011

Guerra de medios

 Alexander Cockburn
Ni más ni menos que la propia secretaria de Estado de EE.UU. rindió un empalagoso tributo a Al Jazeera el miércoles pasado, 2 de marzo. Ante un comité de Prioridades de Política Exterior de EE.UU., el senador Richard Lugar le pidió que presentara sus puntos de vista sobre en qué medida EE.UU. está promoviendo su mensaje en todo el mundo.
Clinton dijo de inmediato que EE.UU. está en una “guerra de información y la estamos perdiendo”, y además, que “"Al Jazeera está ganando”.
“Hablemos francamente en términos de realpolitik”, siguió diciendo Clinton. “Estamos en una inmensa competencia” por influecia global y mercados globales. China y Rusia han lanzado redes de televisión multi-lenguajes, incluso mientras EE.UU. hace recortes en ese área. “Estamos pagando un precio elevado” por desmantelar redes de comunicación internacional después del fin de la Guerra Fría. “Nuestros medios privados no pueden llenar esa brecha”.
Como hemos señalado durante la última quincena, ha habido una floreciente pequeña industria de Internet que afirma que el derrocamiento de Mubarak tuvo lugar por cortesía del Comando Twitter-Facebook de EE.UU. El New York Times publica numerosos artículos sobre el papel de Twitter y Facebook mientras ignora o vilipendia al mismo tiempo a Julian Assange y WikiLeaks.
Por cierto, en cualquiera discusión del papel de Internet al incitar a los levantamientos en Medio Oriente, debería darse el mayor crédito a WikiLeaks. Pero WikiLeaks, junto con Twitter y Facebook, palidecen hasta la insignificancia en comparación con el papel de Al Jazeera.

3/04/2011

Palmeras en Wisconsin ?

 La cruzada republicana contra los derechos sindicales se extiende por Estados Unidos. Si todas las miradas están centradas en el estado de Wisconsin, donde las protestas duran ya dos semanas contra su gobernador, Scott Walker; ahora el foco se traslada a Ohio, donde se ha aprobado por tan solo un voto una propuesta similar que afectará a 300.000 trabajadores. En concreto, la medida quiere restringir la capacidad de negociación sindical de los trabajadores públicos, prohibiéndoles las huelgas, entre otros recortes. Esta ley fue aprobada por 17 votos a favor y 16 en contra (incluidos seis republicanos que se opusieron) y pasará ahora a la Cámara de Representantes, donde se espera un amplio respaldo de los republicanos, que son mayoría.
Los trabajadores ya han calificado de “vergüenza” esta ley, un grito que pudo escucharse durante la votación, según relata The Huffington Post. “Es una proposición que asusta”, asegura Sue Taylor, presidenta de la Asociación de Profesores de Ohio, quien considera que sus “voces serán reducidas notablemente”. Pero no solo las voces de los profesores, dado que esta medida afectará también a bomberos, policías y otros empleados públicos.
El caso de Ohio es, si cabe, más grave que el de Wisconsin, donde el descontento social desde hace dos semanas es palpable. Allí, la medida afecta tan solo a 175.000 trabajadores públicos, la mayoría profesores, mientras que en Ohio se extiende a policías y bomberos. Además, se prohíben las huelgas de los trabajadores públicos, que serán sancionados si participan en alguna marcha. Los empleados públicos podrán negociar sus pagas, sus horas de trabajo y ciertas condiciones laborales, pero no la cobertura sanitaria ni sus pensiones. También dará poder a representantes oficiales para decidir unilateralmente sobre disputas laborales.
“Es un proyecto de ley justo”, asegura el presidente del Senado estatal de Ohio, el republicano Tom Niehaus. “Es más equilibrado y justo para los contribuyentes, cuyo dinero irá para los representantes oficiales”, ha añadido. No opina lo mismo la senadora demócrata Edna Brown, quien cree que amordaza a los empleados públicos. “No da nuevos derechos a los empleados”, asegura Brown.
¿Palmeras en Wisconsin?
Mientras tanto, las protestas en Wisconsin continúan y la tensión aumenta. Sin embargo, algunos medios informativos han intentado hacer ver una tensión extrema que no existe. Así lo hizo la cadena conservadora FOX, que usó imágenes de enfrentamientos violentos para ilustrar las protestas contra Walker.
El problema es que en esas imágenes se podían observar palmeras, poco comunes en el estado de Wisconsin, uno de los estados más al norte del país. La cadena usó unas protestas desarrolladas en California, al suroeste de EEUU, esperando que nadie se diera cuenta de la manipulación. Una vez más, Internet destapó el asunto. “¿Palmeras en Wisconsin?”, se preguntaba un internauta en un foro en la Red. “Más evidencias del cambio climático”, ironizaba.

El despertar de un gigante


El medio oeste norteamericano se ha convertido en el escenario de una movilización de trabajadores sin precedentes -decenas de miles de empleados públicos y privados, estudiantes, bomberos, policías, jóvenes y amas de casa salieron a enfrentar un plan de recortes y ataques contra los sindicatos lanzado por el gobernador republicano del Estado. La Legislatura fue ocupada por los manifestantes durante más de dos semanas. Los senadores demócratas, bajo la presión popular, se negaron a dar quórum para votar el proyecto de ley de ajuste y se refugiaron en el vecino estado de Illinois, dado que las leyes de Wisconsin autorizan a la policía a llevar por la fuerza a los legisladores al recinto. La "batalla de Wisconsin" se ha colocado en el centro de la escena de la política norteamericana: proyectos de ajuste similares se debaten en otros estados como Indiana, Michigan y Ohio, donde también se desarrolla una resistencia sindical. El sábado 26 se realizaron manifestaciones solidarias en todo el país. Esto ocurre en la "América Profunda" -el medio oeste anglosajón y blanco. Hace tres años, una gran parte del país fue paralizado por una huelga general convocada por la comunidad latina. Otra cosa: los manifestantes corean slogans que emparentan sus movilizaciones con las revoluciones en los países árabes. Claro, tienen en común su raíz: la bancarrota capitalista internacional, incluidos los estados y sus recursos fiscales.
El proyecto de ley presentado por el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, liquida la negociación colectiva (paritarias) de los empleados públicos sobre temas referidos a jubilaciones y otros beneficios sociales, así como en el terreno salarial reduce la posibilidad de aumentos a una cifra no mayor a la inflación informada por el gobierno: o sea que anula la posibilidad de cualquier aumento en el salario real -a menos que sea aprobado en un referéndum por una mayoría de votantes. Además, autoriza a que se dejen de pagar sus cuotas sindicales y que la afiliación al sindicato sea renovada en forma anual. También establece que los empleados públicos realicen un aporte mayor para sus planes de pensión y seguros de salud. Se trata de un ataque brutal.

3/02/2011

De Medio Oriente a Medio Oeste


Amy Goodman
Cerca de ochenta mil personas marcharon el sábado al Capitolio del estado de Wisconsin en Madison, como parte de una creciente protesta contra el intento del flamante gobernador republicano Scott Walker, no solo de acosar a los sindicatos de los empleados públicos, sino de desarticularlos. El levantamiento popular de Madison sucede inmediatamente después de los de Medio Oriente. Un estudiante universitario veterano de la guerra de Irak, llevaba un cartel que decía “Fui a Irak y ¿volví a mi casa en Egipto?” Otro decía, “Walker: el Mubarak del Medio Oeste”. Del mismo modo, en Madison circuló una foto de un joven en una manifestación en El Cairo con un cartel que decía “Egipto apoya a los trabajadores de Wisconsin: el mismo mundo, el mismo dolor”. Mientras tanto, en un intento de derrocar al eterno dictador Muammar Gadafi, los libios siguen desafiando la violenta ofensiva del gobierno, al tiempo que más de 10.000 personas marcharon el martes en Columbus, Ohio, para oponerse al intento del gobernador republicano John Kasich de dar un golpe de Estado legislativo contra los sindicatos.
Hace apenas unas semanas, la solidaridad entre jóvenes egipcios y policías de Wisconsin, o entre trabajadores libios y empleados públicos de Ohio, habría parecido increíble.
El levantamiento de Túnez fue provocado por el suicidio de un joven llamado Mohamed Bouazizi, egresado universitario de 26 años, que no podía encontrar trabajo en su profesión. Mientras vendía frutas y verduras en el mercado, en repetidas oportunidades fue víctima de maltrato por parte de las autoridades tunecinas que en un momento le terminaron confiscando la carretilla. Completamente frustrado se prendió fuego, chispa que encendió las protestas que se convirtieron en una ola revolucionaria en Medio Oriente y el Norte de África. Durante décadas, la gente de la región ha vivido bajo dictaduras –muchas de las cuales reciben ayuda militar de Estados Unidos-, ha sufrido violaciones de los derechos humanos, además de tener bajos ingresos, altas tasas de desempleo y prácticamente ninguna libertad de expresión. Todo esto mientras las élites amasaban fortunas.
En los conflictos que vemos hoy en Wisconsin y Ohio hay un trasfondo semejante. La “Gran Recesión” de 2008, según el economista Dean Baker, ingresó en su trigésimo séptimo mes sin señales de mejoría. En un documento reciente, Baker dice que debido a la crisis financiera “muchos políticos argumentan que es necesario reducir drásticamente las generosas jubilaciones del sector público, y a ser posible, no cumplir con las obligaciones de jubilaciones ya asumidas. Gran parte del déficit en el sistema de jubilaciones se debe a la caída de la bolsa de valores en los años 2007-2009”.
En otras palabras, los mercachifles de Wall Street que vendían las complejas acciones respaldadas por hipotecas que provocaron el colapso financiero, son quienes causaron el déficit en las pensiones. El periodista ganador del premio Pulitzer David Cay Johnston dijo recientemente: “El empleado estatal promedio de Wisconsin gana 24.500 dólares al año. No se trata de una gran jubilación; el 15 por ciento del dinero destinado a esta jubilación anualmente es lo que se paga a Wall Street por administrarlo. Es realmente un porcentaje demasiado alto para pagar a Wall Street por administrar el dinero”.
Entonces, mientras la banca de inversión recorta un enorme porcentaje de los fondos de jubilaciones, se sataniza a los trabajadores y se les pide que hagan sacrificios. Los que provocaron el problema, en cambio, luego obtuvieron rescates generosos, ahora reciben altísimos salarios y bonificaciones y nadie les pide responsabilidades. Si rastreamos el origen del dinero, resulta que la campaña de Walker fue financiada por los tristemente célebres hermanos Koch, grandes patrocinadores de las organizaciones que forman el movimiento conservador Tea Party. Además donaron un millón de dólares a la Asociación de Gobernadores Republicanos, que otorgó un apoyo significativo a la campaña de Walker. Entonces, ¿acaso resulta sorprendente que Walker apoye a las empresas al otorgarles exenciones impositivas y que haya lanzando una gran campaña contra los empleados del sector público sindicados?
Uno de los sindicatos que Walter y Kasich en Ohio tienen en la mira es la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, de Condados y Municipales (AFSCME, por sus siglas en inglés). El sindicato se fundó en 1932, en medio de la Gran Depresión, en Madison. Tiene 1,6 millones de afiliados, entre los que hay enfermeros, personal penitenciario, personal de guarderías, técnicos de emergencias médicas y trabajadores de la salud. Vale la pena recordar, en este Mes de la Historia Negra, que la lucha de los trabajadores de la salud del local Nº 1733 de AFSCME hizo que Martin Luther King Jr. fuera a Memphis, Tennessee, en abril de 1968. Como me dijo el Reverendo Jesse Jackson cuando marchaba junto a los estudiantes y sus profesores sindicados en Madison el martes pasado: “El último acto del Dr. King sobre la tierra, su viaje a Memphis, Tennessee, fue por el derecho de los trabajadores a negociar convenios colectivos de trabajo y el derecho al descuento de la cuota sindical de su salario. No es posible beneficiar a los ricos, mientras se deja a los pobres sin nada”.
Los trabajadores de Egipto, formando una coalición extraordinaria con los jóvenes, tuvieron un papel decisivo en el derrocamiento del régimen de ese país. En las calles de Madison, bajo la cúpula del Capitolio, se está produciendo otra muestra de solidaridad. Los trabajadores de Wisconsin hicieron concesiones en sus salarios y jubilaciones, pero no renunciarán al derecho a negociar convenios colectivos de trabajo. En este momento sería inteligente que Walker negociara. No es una buena época para los tiranos.

Mi dulce y oscura Africa

  Fethi Gharby
La cuna de la humanidad… lo admiten sin demasiado convencimiento todos esos opinantes escépticos avergonzados de semejante oscura ascendencia. África casi nos recuerda el destino cruel de los héroes de la tragedia griega. Madre repudiada, continúa sufriendo los ataques envenenados de una descendencia renegada, al parecer indignada por una filiación tan poco honorable. Desde hace siglos la progenitora está siendo desangrada por el blanco, despedazada por la furia vampírica de una descendencia matricida.

Si sé que algo bueno para mi patria es perjudicial para el género humano, lo ocultaré como un crimen (Montesquieu)

Por el interés de nuestro país no debemos tener miedo de dar la mano al diablo (Jacques Foccart)

Ya está lejos el tiempo en el que, crédulos pero generosos, creyendo en el final del colonialismo, visionarios de la talla de Amed Sékou Touré, Kwamé n’krumah, Modibo Keita, George Padmore, Patrice Lumumba, Jomo Kenyatta o Léopold Sedar Senghor soñaban con una África que renacía de sus cenizas, cada uno ingeniándoselas para moldearla al gusto de su imaginación. Senghor luchaba por conciliar su « negritud » indignada y su federalismo cándido y ambicionaba la creación de una Commonwealt francesa. Para este poeta, la era de los imperios acabaría y las sociedades humanas del futuro se basarían en la solidaridad de las lenguas y las culturas. Consideraba a la Francofonía la panacea de todos los males del África francesa. La lengua del imperio, convertida en la herramienta por excelencia del diálogo de las diversidades étnicas y culturales, acabaría por allanar todos los obstáculos dentro de un espacio geográfico donde los antiguos depredadores y sus víctimas se unirían en la igualdad, la paz y la prosperidad. Poeta antes que cualquier otra cosa, sin duda Senghor confundía el humanismo idealista de la literatura ilustrada con la sombría realidad del imperio.

Hay que reconocer sin embargo que la ideología del « mundo libre » martilleada por los aliados durante los años cuarenta consiguió un gran número de adeptos entre los pueblos colonizados, que creyeron ingenuamente en la llegada de un mundo igualitario. En realidad los Estados occidentales apoyaron discretamente a Hitler en su guerra contra la URSS porque no esperaban en absoluto la debacle alemana. Entonces, cuando llegó, rápidamente volvieron la cara satanizando a los nazis vencidos, se apuntaron a la victoria de los soviéticos y así se presentaron como los libertadores de la humanidad y los vencedores del fascismo.

Orgulloso americano ?

 Nestor Garcia I
Recientemente recibí del Dr. Nelson Valdés, profesor de la Universidad de Nuevo México un artículo de Paul Craig Roberts* , titulado “The Shame Of Being An American“ (La vergüenza de ser un americano). No puedo menos que coincidir con el Sr. Roberts y agradecer a Nelson el envío del artículo, pero sugerí podía escribirse otro titulado “The Proud of being an American” (El orgullo de ser un americano), e inclusive dije que si no lo escribía alguno de ellos, yo lo haría.
Considero que escribir este artículo no resulta difícil, pues sería simplemente tomar todos los elementos que plantea Roberts por los que se siente avergonzado y plantearlos nuevamente, significando la oposición a los mismos por un americano que tiene orgullo de su país y de sus tradiciones, que no está de acuerdo con lo que sucede en Estados Unidos y por eso protesta.
De acuerdo con lo que plantea Craig Roberts, el gobierno ha subestimado la cantidad de orgullo que pudiera tener el pueblo de Estados Unidos.
Un verdadero ciudadano estadounidense, amante de las verdaderas tradiciones del país, no lo pensaría dos veces para oponerse a lo planteado el 15 de febrero por la Secretario de Estado, Hillary Clinton, restringiendo el derecho de todo ciudadano a la utilización de Internet, unido a las acciones del Departamento de Justicia contra sistemas como el Twitter.
Cualquier ciudadano estadounidense que sienta orgullo de serlo, reconocerá en Bradley Manning a un héroe, que no vaciló en sacar a la luz pública y al conocimiento de los otros ciudadanos los desmanes e ilegalidades realizadas por el Departamento de Defensa y que ahora es penalizado en condiciones que violan la Constitución y las Leyes que garantizan las libertades ciudadanas y los derechos humanos.
Es necesario que los ciudadanos de ese país, los que se sientan orgullosos de ser americanos, denuncien la corrupción gubernamental que se ha puesto de manifiesto para tratar de crear un caso de “conspiración” contra Julian Assange con el fin de penalizarlo por revelar documentos del gobierno de Estados Unidos que prueban, sin duda alguna, la falta de ética y respeto a la dignidad humana por dicho gobierno.
Cualquier estadounidense orgulloso de serlo, protestará por las implicaciones de lo revelado en el periódico The Guardian el día 15 de febrero sobre las acciones y mentiras fabricadas para derrocar a Saddam Husein. Este periódico publicó una entrevista con “Curveball”, Rafid Ahmed Alwan al-Janabi, la fuente que utilizó Colin Powell en el discurso repleto de mentiras que pronunció en las Naciones Unidas donde hablaba de las Armas de Destrucción Masiva “existentes” en Iraq.
Los estadounidenses amantes de las leyes y las libertades, orgullosos de sus tradiciones, no pueden más que condenar las mentiras dichas por Colin Powell y el objetivo de estas para justificar la invasión a otro país, provocar la muerte de sus ciudadanos y de soldados de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Las mentiras dichas por “Curveball”, admitidas por él en la entrevista para The Guardian, nunca fueron verificadas por las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Irresponsablemente se inició una guerra basada en información de segunda mano, recibida de la incompetente inteligencia alemana. El prestigio de Estados Unidos fue una vez más lanzado al fango, en esta oportunidad por la administración Bush-Cheney, para defender los intereses de las grandes empresas petroleras , lo cual no puede ser aceptable para aquellos que aman y luchan sinceramente por su país.
Todo americano que se sienta orgulloso de serlo reconocerá que la democracia no existe en un país donde la prensa es totalmente incompetente e irresponsable y el gobierno no hace más que decir mentiras cada vez que se pronuncia sobre algún asunto.
Todo americano que se sienta orgulloso de serlo estará en contra de la inmoralidad que representa el haber creado una situación totalmente falsa para justificar la invasión de Iraq, que ha causado más de un millón de muertes de ciudadanos de dicho país, cuatro millones que han perdido sus hogares, más de 4 754 ciudadanos estadounidenses muertos además de 40 000 heridos y lisiados, a lo que debe agregarse que dicha guerra ha costado al contribuyente estadounidense más de 3 000 000 de millones de dólares lo que invertido en beneficio de la población de Estados Unidos sería más que suficiente para resolver los graves problemas educacionales, sociales y económicos que sufre el país.
Todo americano que se sienta orgulloso de serlo protestará y luchará en contra de este sistema, que no es el que querían los padres fundadores de la nación; un sistema que viola la Constitución, las Leyes y los derechos de los ciudadanos del país. Un sistema creado por la mentira para garantizar los intereses de unos pocos contra los intereses de la mayoría de la población.

Wisconsin, USA


NYT
La semana pasada, ante las protestas en contra de Scott Walker, el nuevo y anti-obrero gobernador de Wisconsin –protestas que continuaron por todo el fin de semana, con enormes multitudes el sábado- el representante Paul Ryan hizo, sin quererlo, una comparación atinada: “Es como si el Cairo se hubiera mudado a Madison”.
No fue lo más sagaz que el Sr. Ryan podría haber dicho, ya que probablemente su intención no fuera comparar a su compañero del Partido Republicano con Hosni Mubarak. O tal vez sí –a fin de cuentas unos cuantos conservadores prominentes, incluyendo a Glenn Beck, Rush Limbaugh y Rick Santorum, denunciaron el levantamiento e insistieron en que el presidente Obama debió haber ayudado al régimen de Mubarak a reprimirlo.
En cualquier caso, sin embargo, tenía más razón de lo que podía imaginar. Porque lo que está sucediendo en Wisconsin no concierne al presupuesto estatal, a pesar de la pretensión de Walker de estar sólo tratando de ser responsable en términos fiscales. Lo que está en juego es el poder. Lo que el Sr. Walker y sus partidarios están tratando es que Wisconsin –y eventualmente los Estados Unidos- sea menos una democracia funcional y más una oligarquía al estilo del tercer mundo. Y he ahí por qué cualquiera que crea que necesitamos de un cierto contrapeso al poder político del gran capital tenga que estar del lado de los que protestan.
Algunos antecedentes: Wisconsin enfrenta de hecho una reducción presupuestaria, aunque sus dificultades sean menos graves que las que enfrentan otros estados. El ingreso ha descendido como resultado del debilitamiento económico, mientras que los fondos de estimulación, que en el 2009 y el 2010 contribuyeron a llenar el hueco, se han esfumado.
En tal situación, tiene sentido el llamado al sacrificio común, incluyendo las concesiones monetarias por parte de los trabajadores estatales. Y los líderes sindicales han señalado, por cierto, que están dispuestos a realizarlas.

Medios masivos de comunicacion


Los medios de comunicación masivos, es algo conocido, son parte de la estrategia de guerra. Desde que la política se transformó en guerra por otros medios –cambiemos el aforismo "clausewitzchiano"- dejaron de existir los medios de información. Los medios masivos son corporaciones –grupos de empresas interconectados y especializados- de modo que no es posible que sigamos tratándolos como “cuarto poder”, “expresión de la opinión pública”, “guardianes de la democracia” etc. son, el poder, en uno de sus múltiples rostros. Decir que los medios tienen dueños es una obviedad pero dejar de explicitarla es el riesgo de naturalizar su esencia hasta hacerla desaparecer.
Los medios masivos tienen sus rutinas y una maquinaria perfectamente engrasada para moverse dentro de la complejidad. Por eso basta con pagar a los periodistas para que hagan su trabajo y, la mayor parte de las veces, saben hacer su trabajo y no dan demasiados problemas. Los medios masivos tienen, necesariamente, una opinión, y desde que las nuevas tecnologías destruyeron el tiempo, cada vez tienen menos tiempo para conformarla así que dejan a sus profesionales que se guíen por su poca intuición y su gran desconocimiento. Cuando ocurre un hecho noticiable no hay más que sacar la grabadora o el teléfono móvil y convertir a cualquier ciudadano en corresponsal improvisado mientras se saca el billete de avión y se crean las condiciones para la presencia en el lugar de los hechos. Ya habrá tiempo para afinar el tiro. En tiempos convulsos se extreman las precauciones y se ponen a prueba las competencias de los locutores desde la distancia, orientar y señalizar los discursos improvisados: “díganos por favor qué ocurre ahora…. (por supuesto ocurre algo)”, “¿hay heridos? ¿qué pide la gente?”

Estados Unidos en Libia


SDP
Los hechos de Septiembre 11 cada vez más quedan al descubierto como una maniobra artificial para la manipulación de masas y justificar una nueva cruzada contra Irak por un simple motivo: petróleo y el gran negocio que le es inherente. Y esta desnudez de los hechos no es obra de personajes ajenos al país que da alojo a buena parte de esa oligarquía que opera todo. No, nada de eso, se trata de gente de ese mismo país, Estados Unidos, pero que parece que no pasan por alto las palabras de Samuel Johnson: “El patriotismo es el último refugio de los canallas”.
He seguido con atención los eventos del medio oriente y me ha saltado a la vista el artifical interés de los medios occidentales por dibujar esas revueltas populares como movimientos liberales muy al estilo occidental. Todo lo dibujan mañosamente para intentar hacernos creer que la gente de por allá, de pronto, y como por un arte de magia, se ha alzado para repudiar su muy peculiar cultura, para olvidarse que son hijos de Mahoma y de Saladino, para exigir luego un sueño americano en sus vidas: democracia, aparatos de teléfono, televisores, refrigeradores, autocinemas, una Harley, una malteada de fresa espumosa y con una pajilla quebrada sobresaliendo, una chamarra con el escudo de la secundaria de Riverdale, algunos discos de Elvis y una hermosa pelirroja y muy pecosa a su lado…o con Archie, en el caso de las orientales.  Es tan impetuoso ese matiz artificial  en el trabajo “comunicador” en los medios occidentales, que no he batallado para imaganirme al terrible Mickey, el ratón de Disney, a manera de un épico Lawrence de Arabia.
Cuando uno se pone a meditar en el muy peculiar modo de ser de la gente en el medio oriente, tan dueños de ese arraigado islamismo con toda su milenaria cultura añadida, uno simplemente tiene que terminar por percatarse de ese burdo truco en los medios occidentales que quiere vestir a Saladino como a un vulgar James Dean.
En el asunto de medio oriente están trabajando a todo vapor todos los íconos estadounidenses del sueño americano a través de los medios, y con un destino indiscutible: la mente alienada de occidente.
Fuera de que hay revueltas por todos lados, ¿alguien puede precisar qué pasa en medio oriente? ¿Alguien puede decir qué es lo que pasa allá? Estoy seguro de que la respuesta es un “No”.  Y esa misma naturaleza errática, caótica, es otro síntoma adicional de la artificiosidad en el manejo del asunto por los medios occidentales.
Estoy seguro que aquellas rebeliones tienen un sentido profundo y con hondas raíces en el islamismo, en algo que sigue siendo rotundamente opuesto a nuestra visión de mundo. A menos, por supuesto, que el mundo árabe se haya empatado por compelto con el mundo de Disney y de Riverdale, como lo quieren hacer creer los medios. Pero eso jamás no lo van a decir éstos. El caso es que el truco está a la vista al ver la afanosidad occidentalizadora.
Yo me atengo a la historia de esos pueblos para asegurar que siguen encajados en su cultura y en su muy peculiar forma de ver al mundo. Y si fuera así, ¿qué pasa pues en medio oriente? ¿Quién dice la verdad? Hay demasiadas preguntas en el aire. Demasiados cabos sueltos.

2/28/2011

Fundamentalismo en Wisconsin ?

 Jeffrey Sommers
Presentamos al gobernador Scott Walker. Al mes de haber asumido el cargo ya estaba dispuesto a establecerse como el nuevo sheriff en la ciudad, repitiendo en el Estado de Wisconsin, las fórmulas de la presidencia de Ronald Reagan. Siguiendo el guión a la letra, Scott Walker emuló a Reagan en su primer ataque, enfrentándose a los trabajadores. Pero el momento cumbre de Walker (al quebrar la resistencia del sindicato de controladores de tránsito aéreo) ha demostrado haber sido un exceso. Walker, quien se presenta como un personaje sacado de un reparto de Frank Capra, se encontró con que las recetas de Reagan producen resultados diferentes en la actualidad. Después de 30 años de declive económico, los trabajadores de los Estados Unidos reconocen la quiebra de estas políticas, y se están defendiendo.
Todos hemos visto las cifras. Mientras que la economía estadounidense ha crecido en los últimos tres decenios, la mano de obra ha sido golpeada en la barbilla. Al mismo tiempo, los gerentes de corporaciones y los de los sectores FIRE han visto crecer sus ingresos por múltiplos, a menudo subsidiados por los contribuyentes, aun cuando sus acciones irresponsables dejaron un caos económico a su paso. Todo el tiempo, los trabajadores han sido sermoneado sobre cómo son los responsables de la crisis económica del país y cómo los ricos deben seguir capturando más y más rentas para que la economía prospere. Incluso si no les gusta, les dicen a los trabajadores, invocando a Margaret Thatcher, "no hay alternativa."

Wisconsin en la historia actual

 Jorge Moreira
Como ya he escrito muchas veces en textos previos, a pesar de la retórica y del mito (propagado dentro y fuera de los Estados Unidos de América) de que vivimos en una sociedad democrática, los EUA no ha sido nunca un país democrático y probablemente nunca lo será.(1) Si uno deja de repetir, como un papagayo, la retórica hegemónica de la clase dominante y analiza la estructura social, los conflictos y las contradicciones entre sus clases sociales, uno se dará cuenta de que EUA ha sido siempre una plutocracia, o sea, un país dominado y gobernado por los ricos: una clase de multimillonarios que son propietarios de los bancos, de las corporaciones, de las grandes compañías de petróleo y del complejo industrial militar del país. Y los intereses de la plutocracia continúan siempre bien defendidos por los dos partidos en el poder: vestidos de republicanos o de demócratas, el resultado es siempre lo mismo pues, la función de los dos partidos no es sólo garantizar el dominio de los ricos sobre el conjunto de la sociedad sino promover la apariencia de que vivimos en un régimen democrático. (2)

Hoy, algunos sabemos que para continuar con su hegemonía, la plutocracia utiliza no solamente los dos partidos políticos sino que establece un proceso permanente de represión, sublimación, idealización y negación (psicológica y política) de los individuos y de los grupos sociales de EUA.(3) A pesar de lo anterior, ya se puede observar que hay un incremento en el nivel de los conflictos socio-económicos en el país con el subsecuente aumento de la toma de consciencia social en lo que atañe a la existencia de la lucha de clases y al carácter autoritario de la sociedad estadounidense. Sólo a partir de esta comprensión, uno puede llegar a la conclusión lógica de que no nos queda ninguna otra alternativa sino luchar para parar el proceso de mistificación de nuestras consciencias y combatir en contra del dominio y la hegemonía de la clase dominante, defendiendo nuestros intereses y nuestras vidas.

Recorte de gasto publico

  La Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlada por los republicanos, aprobó una ley para recortar en 61 000 millones de dólares al gasto público con el objetivo de disminuir el déficit presupuestario.
La propuesta pasará ahora al Senado donde se espera que sea rechazada por la mayoría demócrata en esa instancia y que entonces comience otro forcejeo para tratar de alcanzar una media que satisfaga a ambos partidos.
Los datos oficiales no son halagüeños para la mayor economía del mundo con más de 14 billones de dólares de Producto Interno Bruto.
En 2009, la Oficina del Censo informó que la cifra de personas bajo el umbral de pobreza se situaba en 43,6 millones y al cierre de 2010 afectaba a más de 50 millones de norteamericanos, o sea, 16,4 % de la población o uno de cada 6,2 habitantes.
A dos años de la llegada a la Casa Blanca el presidente Barack Obama, las personas carentes de seguros médicos sobrepasan los 50 millones, el desempleo que según la cifra oficial es de 9 %, se sitúa en 16 % si se combina con el subempleo, mientras unos 7,5 millones de núcleos familiares están en juicios hipotecarios al borde de perder sus viviendas.
La pobreza infantil se elevó al 20 %, mayoritariamente entre negros y latinos debido a que en estos años de crisis económica estos sectores han sido los más afectados por el desempleo.

2/27/2011

Economia Global

 Tom Engelhardt
Este es un momento global como no recuerdo ningún otro aunque los haya habido en la historia. Sí, pueden hacerse comparaciones con la oleada de poder popular que barrió Europa Oriental cuando la Unión Soviética se vino abajo entre 1989 y 1991. Para los que tienen recuerdos más antiguos, quizá les venga a la mente 1968, ese momento abortado cuando en EEUU, Francia, Alemania, Japón, México, Brasil y algunos lugares más, incluida Europa Oriental, masas de gentes misteriosamente inspiradas las unas en las otras tomaron las calles de las ciudades del planeta para proclamar que el cambio estaba en camino.
Quienes están buscando en los libros de historia, quizá se detengan en el año 1848 cuando, en una época en la que también se mezclaban las tinieblas económicas con los nuevos medios de difusión de noticias, los vientos de la libertad parecieron barrer brevemente Europa. Y, desde luego, si siguen cayendo más regímenes y el torbellino se profundiza aún más, siempre nos queda por considerar 1776, la Revolución de EEUU, o 1789, la Revolución Francesa. Ambas sacudieron el mundo a lo largo de bastantes décadas.
Pero la verdad es que hay que esforzarse mucho para poder encajar el momento actual en Oriente Medio en algún paradigma anterior, incluso aunque –desde Wisconsin a China- esté ya amenazando con sobrepasar el mundo árabe y extenderse como una fiebre por todo el planeta. No recuerdo nunca que tantos gobernantes injustos, o sencillamente despreciables, se hayan puesto tan nerviosos –o, posiblemente, se hayan sentido tan indefensos (a pesar de estar armados hasta los dientes)- en presencia de una humanidad desarmada. Y sólo eso es ya motivo de esperanza y de alegría.

2/24/2011

Protestas en Wisconsin


Decenas de miles de trabajadores y simpatizantes suspendieron sus labores y prácticamente tomaron el Capitolio estatal en Wisconsin para protestar por un intento del gobernador de destruir los sindicatos del sector público –parte de un asalto antisindical a nivel nacional– en un conflicto que algunos comparan con lo sucedido en Egipto.
El nuevo gobernador republicano Scott Walker y la legislatura controlada por su partido impulsan una iniciativa de ley para anular pensiones, elevar el pago de seguro médico y limitar el derecho a negociar un contrato colectivo sólo de salarios, entre otras medidas para debilitar a los sindicatos públicos y sus conquistas logradas a lo largo de décadas. Walker señaló que estaba dispuesto a desplegar a la Guardia Nacional si los sindicatos se atrevían a realizar acciones para detener estas iniciativas.

¿El nuevo Irak? EEUU y la OTAN barajan una invasión militar a Libia

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Patrones operativos: Porqué EEUU mantiene viva la "amenaza terrorista"

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2/23/2011

Operaciones mediáticas: Cómo se fabrican las "teorías conspirativas"

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Caballo de Troya: Como funciona el "golpe de la CIA" en Irán

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La estrategia de "demonizacion"

 IAR Noticias
Ese es el verdadero titulo desarrollado de los hechos que están sucediendo en Libia, silenciados y deformados por la prensa internacional, parte funcional y operativa del eje sionista USA-UE-Israel en su estrategia de apoderamiento de petróleo y recursos estratégicos en los países islámicos situados en el "eje del mal".
Según la prensa internacional, el jefe libio controla el grueso de su ejército, sus fuerzas policiales, y los mukhabarat (servicios de seguridad), y mantiene el mando sobre el movimiento llamado Comité Revolucionario, que monitorea y supervisa las actividades represivas del régimen contra sus enemigos internos.

Dentro de este dispositivo represivo se inserta el Batallón Disuasivo, la conocida Brigada 32, que opera en Ouezzane, cerca de la frontera con Túnez que es comandada por uno de los hijos de Gadafi, Khemis, entrenada para lidiar con revueltas dentro del país.

También se integra la Legión Islámica, creada en los años 80 por musulmanes provenientes de Sahel, señalada por los opositores  como integrada por "mercenarios extranjeros".

"El régimen, en resumen, tiene una gama de mecanismos de represión a su disposición y en el pasado nunca ha mostrado titubeos en responder con brutalidad a la menor señal de protestas", subraya la cadena británica BBC.

La misma prensa internacional que protegió y calló las masacres de Israel en Gaza y en Líbano, que silencia a diario los genocidios de EEUU y la "alianza occidental" en Afganistán, Irak, Pakistán y las zonas petroleras del Cuerno de África, no ahorra munición pesada para condenar el "brutal genocidio" de Kadafi contra su pueblo.

Todo sea por el petroleo

 

Lo de Libia estaba cantado. Es el premio mayor en el tablero de las "revueltas populares" armadas y organizadas por la CIA, el Mossad y los servicios "aliados" en  África y Medio Oriente.
Después de iniciar un proyecto de remodelación "democrática" expulsando a sus desgastados dictadores aliados en Egipto y Túnez, EEUU va por el petróleo libio y por una posición estratégica en el dispositivo del control geopolítico militar en África.
Para EEUU y los centros del poder imperial mundial, África es un continente seguro de abastecimiento petrolero que contrabalancea la inestabilidad conflictiva de un explosivo Medio Oriente,  y de un Asia Central  en disputa permanente entre el eje Rusia-China y el bloque "occidental" EEUU-Unión Europea.
En el marco de la "guerra fría" energética con China y la Rusia de Putin,  el poder imperial norteamericano y sus transnacionales intentan convertir a África en una especie de colchón energético de seguridad frente a un explosivo Irán y un Medio Oriente cruzado por los conflictos militares. 
La  importancia de África como suministrador de petróleo a las potencias centrales es clave. Ya produce cerca del 12% de lo que se consume en el mundo y el 25% de lo que consumen los EEUU, más de lo que este último país importa desde Arabia Saudita.
Desde el marco geopolítico y estratégico de la "guerra contra el terrorismo" EEUU, potencia locomotora del sistema capitalista y sus socios de las grandes potencias europeas, avanzan en su proyecto de conquista del continente africano para posicionarse en el control de sus reservas energéticas y minerales.